Las personas sordas son aquellas que presentan una pérdida de la capacidad auditiva, que puede ser parcial (hipoacusia) o total (cofosis), y afectar a uno o ambos oídos. Esta situación puede tener origen hereditario o estar causada por enfermedades, traumatismos, exposición prolongada al ruido u otros factores.
En España, más de un millón de personas presentan algún tipo de discapacidad auditiva. En su vida cotidiana, muchas de ellas encuentran barreras de comunicación que dificultan su acceso a la información, su participación social y el desarrollo pleno de sus capacidades.
Las personas sordas tienen los mismos derechos, capacidades y oportunidades que el resto de la ciudadanía. Sin embargo, aún persisten obstáculos que limitan su participación en igualdad de condiciones, por lo que es necesario seguir avanzando en accesibilidad y eliminación de barreras.
Es importante tener en cuenta que no existe un único perfil de persona sorda. Cada persona tiene su propia identidad, experiencia y forma de comunicarse. Asimismo, el término «sordomudo» es incorrecto y debe evitarse, ya que las personas sordas no son mudas y pueden desarrollar distintas formas de comunicación.
Desde el punto de vista auditivo, la pérdida de audición puede clasificarse según distintos criterios, como el momento de aparición, la localización de la lesión o el grado de pérdida auditiva.
Para más información sobre los tipos, causas y grados de la pérdida auditiva, puede consultarse el apartado técnico específico.
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