Los sistemas de comunicación son fundamentales para la interacción, el desarrollo personal y la participación social de las personas sordas. Existen diferentes modalidades que se adaptan a las características y necesidades de cada persona.
El sistema oralista se basa en el aprovechamiento de los restos auditivos mediante entrenamiento específico, apoyado en la lectura labial y en intervenciones logopédicas.
La lengua de signos es una lengua natural de carácter visual y gestual utilizada por muchas personas sordas y su entorno. En España está reconocida por la Ley 27/2007. Existen, además, adaptaciones como el sistema dactilológico o la comunicación táctil, especialmente en el caso de personas con sordoceguera.
La comunicación bimodal combina el uso del habla con signos, integrando la modalidad oral y la visual. Se utiliza en determinados contextos para facilitar el acceso al lenguaje oral o como apoyo en situaciones específicas.
La elección del sistema de comunicación depende de múltiples factores, por lo que es fundamental respetar las preferencias individuales y garantizar los recursos necesarios para una comunicación accesible.
Guía básica para comunicarse con personas sordas